dilluns, 1 de desembre del 2014

Declaraciones de Rosa María Calaf, Pepa Roma y Cristina Morató

- ¿Habéis renunciado a algo por ser mujeres viajeras?

Rosa María Calaf: No tengo la sensación de haber renunciado a nada. Siempre se piensa en conciliar la vida familiar. Pero yo no lo quise. Lo que quise es sin duda lo que he hecho. Más bien al contrario, tengo la sensación de haber sido una auténtica privilegiada y afortunada de haberlo podido hacer. Probablemente podría haber visto más a mis padres, pero siempre he tenido relación con la familia dentro de lo posible. Sinceramente no creo que haya renunciado a nada.

Pepa Roma: Creo que es una cuestión de opciones. Creo que la opción de libertad y de viajar ha estado siempre como un deseo en las mujeres, pero la maternidad y las dependencias económicas lo impedían. En cuanto hemos visto la puerta abierta hemos escogido esta opción. Lo he visto en muchas mujeres cuando íbamos por la India, que viajaban con sus hijos a cuestas. En cambio, lo de la maternidad a otras nos ha interesado menos y este ansia de libertad las ha superado. Aunque es cierto que es incompatible en muchos aspectos o lo hace más difícil, creo que la ventaja la supera.

Cristina Morató: Yo viajo con mi hijo que tiene 15 años y estoy repitiendo países e itinerarios. Viajo a través de los ojos de mi hijo, que es viajar de otra manera e incluso discutir cosas que yo no conocía. Así que voy a seguir viajando, pero con él.

- ¿Qué recomendaciones daríais a las mujeres que quieren viajar?

Rosa María Calaf: Tener ganas de hacerlo, mucho sentido común, saber a dónde quieres ir para no cometer errores, tener determinación, no creer en las cosas que a veces nos dicen y tener curiosidad.

Cristina Morató: Hay países que la mujer lo va a tener más difícil como Pakistán o Afganistán. Pero en general, creo que se puede viajar perfectamente con humildad, sentido común, mucho humor, y entender que tú eres el visitante, la persona que visita. Además si se puede viajar con tiempo mucho mejor porque puedes convivir con las personas. Al final el hecho de ser mujer te beneficia porque te acaban adoptando. Una vez pasé una noche en una aldea maya sola y acabé durmiendo con ellos. Si hubiera sido hombre lo habría tenido más complicado.

Pepa Roma: Yo he cometido muchos errores viajando porque cuando eres joven eres muy impulsivo. En muchas ocasiones me he encontrado en situaciones de decir ¡cómo me he metido en esta! Id siempre con esta prevención, no dejarse llevar por el impulso y pensar en dónde os estáis metiendo. En referencia a los países del mundo árabe, yo viajé en una época en el que no había muchas mujeres en Libia o en Iraq  y me sentía muy arropada porque enseguida te venían a proteger. Las mujeres se deben apoyar siempre en las mujeres, sobre todo,  pasad desapercibidas como turistas en estos países. Además si os tenéis que poner un burka os lo ponéis por sentido de comodidad y de tranquilidad para evitar miradas hostiles.

Rosa María Calaf:  Es verdad que hay sitios que no te dejan entrar por ser mujer, cuando ven que eres mujer no quieren ser entrevistados. Un ejemplo fue cuando tuve que entrevistar a Jomeini. No podía mirarle a la cara, solo podía mirar al traductor. Os encontraréis con muchas limitaciones.